13 de mayo de 2015

Hannibal Lecter, el hígado y las habas con tiramina

En otra ocasión, ya hablamos de la Película con mayúsculas "El Silencio de los Corderos" (The Silence of the Lambs, 1991), uno de los únicos tres films ganadores del "Big Five" de los Oscars. Esta cinta claustrofóbica y cautivadora ganó en la 64ª edición, celebrada en 1992, los Premios de la Academia en las categorías de Mejor Película, Mejor Actor (Anthony Hopkins), Mejor Actriz (Jodie Foster), Mejor Director (Jonathan Demme) y Mejor Guion Adaptado (Ted Tally).


Gracias a un comentario en Reddit, se redescubrió a principios de 2015, que esta cinta estrenada 24 años antes escondía una posible broma o frase encubierta en una de las escenas más famosas de la cinta. En esta escena se representa el primer encuentro entre el psiquiatra forense convertido en asesino en serie y caníbal a tiempo parcial Hannibal Lecter y la agente del FBI en prácticas Clarice Starling. La escena en sí contiene la mítica frase "Uno del censo intentó hacerme una encuesta. Me comí su hígado acompañado de habas y un buen chianti" (A census-taker once tried to test me. I ate his liver with some fava beans and a nice Chianti).


Recapitulemos: hígado, habas, y vino tinto italiano...


¿Por qué esa combinación de tres alimentos juntos? Thomas Harris, autor de la novela en la que se basa la película, escribió que el vino mencionado por Lecter era un vino Amarone de pasas, pero un tinto al fin y al cabo.


Empezamos con las suposiciones


Al Doctor Lecter, como parte de su tratamiento psiquiátrico farmacológico, probablemente se le recetaron inhibidores de la monoamino oxidasa o IMAOs, que se emplean en el tratamiento de desórdenes como la fobia social, el trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad, estrés post-traumático (recordemos lo que le pasó a la pobre hermanita de Hannibal, Mischa) o el trastorno límite de la personalidad, también llamado borderline.

Una de las interacciones farmacológicas con alimentos que pueden producir los IMAOs es la interacción farmacodinámica con alimentos ricos en una amina biógena llamada tiramina. Los IMAOs inhiben la monoamina oxidasa, que es la enzima encargada de metabolizar (mejor dicho, de catalizar o degradar) la tiramina, aumentando de esta forma su concentración sistémica y llevando a un aumento de la actividad simpática.

 4-hydroxyphenethylamine para-tyramine mydrial uteramin tyramine
Estructura de la tiramina (4-(2-aminoetil)fenol).
Los síntomas derivados de este aumento de tiramina en el organismo son crisis de hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cefalea e incluso hemorragia cerebral. Las arritmias y el infarto de miocardio que se producen por la hipertensión pueden ser letales si no se tratan a tiempo. El mecanismo de acción de esta reacción hipertensiva no se conoce bien, aunque se teoriza que la monoamina podría provocar un aumento de noradrenalina por desplazamiento y vaciado al espacio extracelular desde las vesículas donde se almacena esta última.


¿Dónde encontramos la tiramina?


La tiramina se encuentra mayoritariamente en alimentos y bebidas con un elevado contenido en proteínas que han sufrido un proceso de maduración, fermentación, escabechado, ahumado o envejecimiento. Entre los productos con mayor contenido en esta monoamina destacan los quesos curados, los embutidos, conservas y salazones de pescado, chucrut, habas, patés de hígado, el chocolate, el vino tinto, la cerveza, los extractos de levadura de cerveza como el Bovril y el Marmite, el té y el café.

Para consultar unas listas en inglés más completas sobre alimentos con tiramina, consulte este apartado de la Wikipedia o este documento.

Siendo el Dr. Lecter conocedor de estos posibles efectos secundarios, ya que ejercía como psiquiatra, ¿por qué escogió precisamente esos tres alimentos ricos en tiramina: hígado humano, habas fava y tinto tipo chianti, para su banquete personal?


Seguimos con las suposiciones


La respuesta más probable es porque el Doctor no tomaba su medicación, y nos lo dejó caer de una forma sutil y oculta. O eso, o le apetecía gastar una broma médica a la inexperta señorita Starling.

Sólo le faltó añadir una porción de queso muy curado al menú, para que estuviera bien claro que la referencia a la interacción farmacológica.

the boxtrolls cheese queso fromage käse eggs cheesebridge Portley-Rind Here Be Monsters!

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