7 de octubre de 2014

La quimiofobia y los aditivos alimentarios E

Dr. Brotwang Metropolis old mad scientist científico loco lab laboratorio matraces doctor insane
Científico o químico estereotípico: con pinta de loco y rodeado de
erlenmeyers y matraces aforados humeantes de dudoso contenido.
Hace algunos días leí en el blog Transformer de Quo un artículo de Darío Pescador que me pareció muy interesante. En él se hace referencia a la desinformación y aversión generalizada hacia los componentes químicos presentes en nuestro día a día, en particular los que se encuentran en la comida.

De esta forma acaba entendiéndose por "componente químico" de manera errónea a lo contrario de natural: una sustancia procesada artificialmente y potencialmente perjudicial para la salud si se encuentra en alimentos, productos de uso tópico o tejidos.

Sin embargo, esta definición está sesgada, ya que hasta el perrito más precioso y adorable está hasta las cejas de química para poder vivir. Se me ocurre comparar la etiqueta de una Coca-Cola, refresco azucarado cafeinado y carbonatado artificial (y opaco, añado) por excelencia, con la composición de una manzana corriente y moliente.

Ingredientes coca-cola bebida refrescante aromatizada

Ingredientes y aditivos manzana
¡Horror! La manzana contiene también aditivos "E", y hasta más que la Coca-Cola... ¿Cómo se puede explicar esto?

En algún momento de mi adolescencia, llegué a escuchar que los aditivos E-2XX y E-3XX eran cancerígenos, y que si los veía en cualquier etiqueta de un alimento, directamente no lo tomara. Si hubiera hecho caso a las habladurías, no habría tomado, por ejemplo, ni vitamina C, ni ácido láctico, ni vitaminas del grupo E, y habría tenido una hipovitaminosis del tipo escorbuto.

Los aditivos con sistema de numeración E-XXX, independientemente de su origen (animal, vegetal o sintético), son a priori inocuos para los seres humanos, exceptuando casos de alergias, y para ser aprobados, han tenido que pasar por controles para permitir su uso en alimentación en la Unión Europea. Casos especiales y controvertidos son el uso de antibióticos, nitratos o nitritos en carnes, o el infame potenciador del sabor glutamato monosódico o MSG.

La nomenclatura de los compuestos alimentarios aprobados se unificó bajo este sistema para facilitar su reconocimiento en toda la UE, encuadrándose bajo esta los siguientes grupos:

  • Colorantes (E-100 en adelante).
  • Conservantes (E-200).
  • Antioxidantes (E-300).
  • Gelificantes, espesantes y estabilizantes (E-400).
  • Potenciadores del sabor (E-600).
  • Edulcorantes, recubrimientos y gases, entre otros (E-900).
Arsénico: no modificado genéticamente orgánico naturalDe esta forma, por ejemplo el E-160 es el caroteno, colorante presente de forma natural en zanahorias o boniatos, el E-101, la vitamina B2 o riboflavina, el E-100 o curcumina (colorante amarillo presente en el curry), E-300 es la vitamina C o ácido ascórbico (antioxidante), el E-163 corresponde a las antocianinas (pigmentos flavonoides que se usan como colorantes, y con probable relación en la disminución de enfermedades coronarias, la diabetes o el cáncer), o el E-160d que corresponde al licopeno, sustancia también presente en el tomate con demostrado efecto protector contra la radiación ultravioleta del sol.

Para consultar un listado completo de los aditivos alimentarios aprobados tipo E, visite esta página.

Fuentes:
López Nicolás, J. M. (2014): ¿Quimiofobia?…¡y un huevo!. Scientiablog.com

El efecto antibacteriano del orégano

El orégano Origanum vulgare es un arbusto lamiáceo ampliamente distribuido en la zona del Mediterráneo y el suroeste asiático, y sus usos como condimento en la gastronomía típica de la zona son más que conocidos.

guy sniffin oregano instead of pot spaced gone woo mama oregano es antibacteriano
"Woo, mama!". Still from Spaced s02e05, "Gone".

Usos tradicionales del orégano


Asismismo, este ser fotosintético perteneciente al reino Plantae posee diferentes propiedades que lo convierten en una herbácea de gran utilidad en la Medicina tradicional, utilizada en forma de infusiones y decocciones de las hojas, baños, cataplasmas, aceite esencial y en gargarismos.

Ya Hipócrates en el S. VI a.C. utilizaba la infusión de hojas de orégano como antiséptico para tratar afecciones estomacales, de la garganta y respiratorias. También se usó como antipirético remedio para la fiebre hirviéndolo en combinación con tomillo (Thymus vulgaris), salvia (Salvia officinalis), albahaca (Ocimum basilicum), harina fina de trigo o flor de harina y miel, y se empleaba en decocciones para aliviar las digestiones pesadas.


Propiedades antimicrobianas 


Actualmente se conoce que tanto el aceite esencial de orégano como las hojas crudas poseen un compuesto activo llamado carvacrol, un fenol monoterpenoide que confiere el olor característico a las hojas de esta planta y que posee diferentes actividades: además de ser antioxidante, se está estudiando que podría tener utilidad en la terapia anticancerígena, ya que protege al organismo de los efectos indeseables derivados del uso del metotrexato (un fármaco antimetabolito usado en el tratamiento de algunos cánceres y enfermedades autoinmunes) disminuyendo la respuesta proinflamatoria.

Este súper alcohol, por si fuera poco, encima posee actividad antimicrobiana antibacteriana y antifúngica.

5-isopropil-2-metilfenol орегано
Estructura química del carvacrol:
5-isopropil-2-metilfenol
Su espectro antimicrobiano abarca hongos y mohos como Penicillium glabrum (un patógeno que afecta a las fresas), Cladosporium herbarum o Candida albicans, levadura responsable de la candidiasis vaginal u oral, si se combina con nistatina, ya que producen una interacción sinérgica.

Es activo frente a bacterias gram positivas patógenos humanos como Listeria monocytogenes y de los géneros Bacillus, Micrococcus Staphylococcus, incluyendo MRSA o Staphylococcus aureus resistente a meticilina, por lo cual esta molécula tiene bastante interés y potencial en clínica.

2 de octubre de 2014

Diseñada una nueva forma farmacéutica

En octubre de 2014, el médico Giovanni Traverso y otros investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y el Hospital General de Massachusetts  publicaron un artículo en el Journal of Pharmaceutical Sciences en el que describen una nueva forma farmacéutica.

Se trata de una cápsula que se toma por vía oral con una cubierta que se disgrega al llegar al intestino delgado por acción del pH ácido del ácido clorhídrico del estómago, y deja al descubierto en su superficie unas agujas microscópicas que liberan el principio activo de dos formas:

Traverso et al. / Journal of Pharmaceutical Sciences
  • Vaciando el contenido del reservorio interior a través de unas microagujas huecas para atravesar las células epiteliales.
  • Separando las agujas sólidas formadas en sí directamente por el principio activo y "clavándolas" en el intestino.



En el intestino no hay nociceptores o receptores del dolor, por lo que el método es seguro e indoloro. Fue probado en modelos animales (cerdos), y no se observaron daños tisulares. Este nuevo descubrimiento posee gran interés farmacéutico ya que combina la comodidad de la  vía oral manteniendo los beneficios farmacocinéticos como la biodisponibilidad elevada, la concentración máxima (Cmáx) se alcanza más rápido y hay una ausencia de efectos de primer paso de las vías intravenosa o subcutánea.

alien el octavo pasajero xenomorph xenomorfo H. R. Giger ridley scottAdemás, está diseñado para aprovechar posibles ventanas de absorción que pudieran tener los fármacos, que se definen como segmentos del tracto gastrointestinal que, por determinadas condiciones de pH o por diferente concentración/expresión de transportadores de membrana de la familia SLC, posibiliten que las sustancias xenobióticas (que no xenomorfas, ¡malpensados!) se absorban mejor.


En el caso de fármacos como la insulina, los anticuerpos para el tratamiento de enfermedades autoinmunes como la enfermedad de Crohn o las vacunas, inestables por vía oral debido a sus características fisico-químicas intrínsecas como el elevado peso molecular o la susceptibilidad a ser degradados por las condiciones ácidas del tracto gastrointestinal, la posibilidad de administrarlos sin usar una vía invasiva tiene aún más relevancia.

Fuente:

1 de octubre de 2014

¿Cuántos chupitos de vodka son letales?

Ayer leí un artículo que me llamó mucho la atención pulicado en el blog "Ese punto azul pálido (Pale Blue Dot)", cuyo autor es Daniel Torregrosa.

Mediante cálculos relativamente comunes en química, y partiendo de la historia de la muerte del batería de Led Zeppelin John Bonham, que tras una jornada de desenfreno en la que se pimpló 39 chupitos de vodka murió ahogado por su propio vómito mientras dormía.

johnny depp Fear and Loathing in Las Vegas hotel thrashed
Así se imagina la autora las monumentales juergas de John Bonham, más o menos.
Sin embargo, y a pesar de la monumental juerga que se pegó, su muerte no fue causada por un coma etílico consecuencia directa de la cantidad de alcohol etílico consumida, ya que Dani Torregrosa calculó cuántos chupitos de vodka serían realmente mortales en un individuo varón medio:

  • Para calcular los gramos de etanol en cada chupito tenemos que multiplicar el contenido de un chupito (25 ml aprox.) por la densidad del etanol (unos 0,8 g/ml) y por el porcentaje de alcohol (40 % en el caso del vodka) y dividimos por 100.
  • El resultado sería de unos 8 g de etanol por chupito de vodka.
  • La dosis letal mediana (LD50) del etanol, depresor del sistema nervioso central o SNC, se estima en unos 5 g/Kg.
  • Unos 300-400 ml de etanol puro o absoluto ingerido en menos de 1 h pueden causar la muerte de un adulto medio.
  • Lo que se traduce en unos 50 chupitos (con unos 8 g de etanol en cada uno) para un individuo adulto de 80kg, en un periodo corto de tiempo.
Pero hay que tener en cuenta que estos datos están sujetos a la variabilidad interindividual, y teniendo en cuenta factores como la tasa de acetilación (influida por la raza, edad y sexo), la diferente absorción, y los múltiples polimorfismos en las enzimas implicadas en el metabolismo del etanol que tienen lugar en las personas, que pueden verse modificadas como en el caso del alcoholismo crónico, ya que por ejemplo se ve aumentada la expresión del citocromo P450 2E1 (o CYP2E1, que es el responsable de metabolizar numerosos fármacos como el paracetamol), y la concentración de transaminasas hepáticas.

Fuente: